Al adoptar diversas estrategias para contribuir a la meta de Hambre cero, las empresas no sólo abordan la inseguridad alimentaria, sino que también fortalecen su reputación, mejoran su sostenibilidad y generan un impacto positivo en la sociedad. Algunas de las acciones clave incluyen:
- Reducción del desperdicio de alimentos. Implementar sistemas efectivos para minimizar pérdidas en la producción, almacenamiento y transporte.
- Condiciones laborales dignas. Garantizar sueldos justos a proveedores y colaboradores para que sus familias puedan acceder a una alimentación adecuada.
- Programas internos de alimentación. Diseñar iniciativas para proporcionar alimentos nutritivos a su equipo de trabajo.
- Fomento de la producción sostenible. Capacitar a la plantilla laboral en prácticas sostenibles.
- Educación al consumidor. Crear campañas educativas que promuevan hábitos de consumo responsables y sostenibles.
- Donaciones. Apoyar bancos de alimentos mediante donaciones regulares, así como facilitar el acceso a recursos y productos en situaciones de emergencia alimentaria.
- Reducción del impacto medioambiental. Implementar prácticas que reduzcan emisiones y uso de recursos para aminorar los efectos del cambio climático en la seguridad alimentaria.
Adoptar estas medidas no solo beneficia a millones de personas, sino que también asegura un futuro más sostenible y equitativo para todos. En este sentido, los dueños de Grupo Kosmos, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, realizan sus operaciones en apego a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que establece la Organización de las Naciones Unidas (ONU).