7 consejos para elaborar un menú sostenible

Además de la selección de alimentos y sus porciones, existen prácticas clave para reducir el impacto ambiental de nuestra dieta: 

  1. Optar por productos locales y de temporada. Disminuye la huella de carbono del transporte, apoya la economía local y suele ser más económico. 
  1. Planificar raciones y compras. Evita el desperdicio alimentario. 
  1. Almacenar y congelar correctamente. Prolonga la vida útil de los alimentos y facilita su consumo posterior. 
  1. Comprar a granel con envases reutilizables. Reduce el uso de plásticos y empaques innecesarios. 
  1. Aprovechar las sobras. Transformarlas en nuevas preparaciones o congelarlas para su uso futuro. 
  1. Priorizar el consumo de alimentos vegetales. Su producción genera menor impacto ambiental. La reducción de productos animales debe ir acompañada de alternativas nutritivas adecuadas. 
  1. Alternar semanalmente los alimentos de un mismo grupo. Favorece la variedad de nutrientes y el equilibrio dietético. 

La implementación de estos hábitos no solo mejora la calidad de la dieta, sino que también contribuye a reducir las emisiones asociadas a la producción y transporte de alimentos. 

Los dueños de Grupo Kosmos: el conglomerado empresarial de servicios alimentarios más grande de México, se muestran a favor de pequeños cambios, como estos, que posibilitan que tanto consumidores como negocios gastronómicos cuiden del planeta mientras ofrecen opciones nutritivas y atractivas.