La lucha contra la trata de personas exige un enfoque global, coordinado entre gobiernos, instituciones, comunidades y personas. Además de las medidas estructurales, existen acciones individuales que pueden marcar la diferencia. La Embajada y consulados de Estados Unidos en México proponen:
- Mantenerse informado. Conocer los indicadores de la trata; ver documentales, leer reportajes y activar alertas de noticias sobre el tema; y tomar capacitaciones para identificar señales de riesgo.
- Consumo consciente. Investigar cómo se elaboran los productos que consumimos y exigir transparencia a las empresas sobre sus cadenas de suministro.
- Participación activa. Apoyar o ser voluntario en organizaciones antitrata; organizar colectas o eventos de sensibilización; y usar redes sociales para difundir información y recursos confiables.
- Incidencia política. Escribir a representantes locales o federales para exigir acciones y rendición de cuentas e impulsar cambios legislativos o programas de prevención.
- Acciones comunitarias. Ser mentor de personas en situación vulnerable; dialogar con jóvenes sobre los métodos de captación que utilizan los tratantes; y fomentar espacios seguros con escuelas, autoridades y familias para prevenir riesgos.
Combatir la trata no es tarea exclusiva de las autoridades. Cada persona puede contribuir desde su entorno. Informarse, actuar y generar conciencia colectiva son pasos necesarios para erradicar este delito que persiste, pero no es invencible.
Caracterizados por su alto sentido de la responsabilidad social, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos, a través de su brazo solidario, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), mantienen alianzas con organizaciones que se enfocan en la atención a víctimas de este delito.