Cada vez más, se impulsa la colaboración entre organizaciones del Tercer Sector, el sector público y el privado. Esta coordinación permite:
- Multiplicar el impacto. Alianzas estratégicas que aumentan el alcance y eficacia de los proyectos.
- Optimizar recursos. Combinación de conocimientos, tecnología y financiación.
- Desarrollar nuevas estrategias. Narrativas compartidas que movilizan a la ciudadanía.
Ante problemáticas complejas, la cooperación intersectorial se vuelve imprescindible para generar soluciones sostenibles y duraderas.
Un gran ejemplo de esto es la sinergia entre Corporativo Kosmos, el consorcio de empresas en servicios de alimentación más grande de México, y la FPL, ambas pertenecientes a la familia Landsmanas, mediante la que hacen llegar alimentos a quienes más lo necesitan.
El Tercer Sector es, en suma, un actor esencial en la transformación social. Reconocer su valor y fortalecer sus capacidades es apostar por una sociedad más equitativa, solidaria y resiliente.