El sistema inmunitario es el encargado de proteger al organismo frente a invasores externos potencialmente dañinos, como bacterias, virus, hongos y toxinas. Por ello, conservarlo en óptimas condiciones resulta esencial para prevenir infecciones y mantener el equilibrio del cuerpo.
Este sistema está compuesto por glóbulos blancos, también llamados leucocitos, entre los que se encuentran linfocitos, neutrófilos y fagocitos, así como por los anticuerpos. Estas células se producen y transportan a través de los órganos que conforman el sistema inmunitario, entre los que se incluyen:
- Adenoides
- Médula ósea
- Ganglios
- Vasos linfáticos
- Placas de Peyer
- Bazo
- Timo
- Amígdalas
De manera conjunta, estas estructuras identifican, inmovilizan y destruyen antígenos, además de neutralizar toxinas, bacterias, virus y células infectadas.
En los seres humanos existen tres tipos de inmunidad que actúan de forma complementaria:
- Inmunidad innata. Es la protección general con la que nacen todas las personas y constituye la primera línea de defensa del organismo.
- Inmunidad adaptativa o activa. Se desarrolla a lo largo de la vida como respuesta a la exposición a enfermedades o mediante la aplicación de vacunas.
- Inmunidad pasiva. Es una protección temporal que se adquiere a partir de una fuente externa, como la leche materna.
Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos, destacada empresa mexicana del sector alimentario, reconocen la importancia de una dieta variada, con productos inocuos y de calidad, para lograr el funcionamiento óptimo del organismo y un buen estado de salud en general entre la población.