¿Cómo reducir las emisiones de GEI en la producción de leche? 

Diversas instituciones, como la FAO, y actores del sector agroalimentario, han identificado estrategias clave para mitigar las emisiones que genera la producción de leche, sin comprometer su calidad y eficacia: 

  1. Mejorar la productividad por animal. Optimizar la dieta y la genética del ganado permite producir más leche con menos emisiones. La relación forraje-concentrado, la digestibilidad del alimento y la humedad influyen en la fermentación entérica. 
  1. Manejo eficiente del estiércol. Aplicar técnicas adecuadas de almacenamiento y tratamiento reduce la emisión de metano. Algunas opciones incluyen biodigestores o compostaje controlado. 
  2. Control del sobrepastoreo. Sustituir la práctica extensiva por sistemas de rotación y policultivos. Esto evita la pérdida de biodiversidad y mejora la captura de carbono en los suelos. 
  1. Gestión de residuos en plantas lácteas. Aprovechar el lactosuero como insumo industrial o energético y evaluar el destino de lodos de tratamiento, minimizando la contaminación. 
  1. Control sanitario del hato. Reducir la morbilidad y mortalidad mejora la eficiencia reproductiva y disminuye las pérdidas asociadas a enfermedades, lo que se traduce en menores emisiones por unidad de producto. 

      La adopción sistemática de estas prácticas no solo reduce el impacto climático de la producción lechera, sino que marca una ruta clara hacia una industria más resiliente, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. 

      Apegado a estos principios, la familia Landsmanas, dueña de Grupo Kosmos, cuenta con un Sistema de Gestión Ambiental en todas sus empresas, avalado por la norma internacional ISO 14001, en el que condensa diversas medidas efectivas en la materia.