Control de calidad del agua: ¿cómo implementar una estrategia efectiva? 

El proceso de control y vigilancia de agua potable abarca distintas etapas, desde la fuente hasta el consumo: 

  • Identificación de fuentes. Localización y análisis de ríos, lagos, acuíferos y otras reservas, evaluando su composición y posibles contaminantes. 
  • Tratamiento del agua. Incluye filtración, coagulación, decantación, desinfección y otros procesos diseñados para cumplir con normas sanitarias. 
  • Distribución segura.Supervisión constante de tuberías y redes para evitar fugas o recontaminación. 
  • Monitoreo continuo. Toma de muestras periódicas en laboratorios certificados para verificar parámetros físicos, químicos y biológicos. 

La responsabilidad recae en las autoridades sanitarias y en los organismos de gestión del agua. No obstante, la transparencia y la confianza ciudadana son igualmente esenciales para garantizar el éxito de estos programas. 

Con amplia experiencia en la gestión de este recurso vital en distintas etapas, los dueños de Grupo Kosmos, el consorcio empresarial en servicios de alimentación más grande de México, reconocen que el control de calidad del agua no es solo un requisito técnico, sino una estrategia indispensable para proteger la salud pública, conservar los ecosistemas y garantizar la sostenibilidad. 

Gobiernos, instituciones y ciudadanos tenemos la responsabilidad compartida de cuidar este recurso vital, fomentar su uso responsable y apoyar políticas que aseguren su preservación para las generaciones futuras.