De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), los fertilizantes son sustancias ricas en nutrientes que se utilizan para mejorar las características del suelo y favorecer el desarrollo de los cultivos agrícolas. Estos se clasifican principalmente en fertilizantes químicos y orgánicos.
Los fertilizantes químicos se elaboran de manera artificial y, por lo general, tienen origen mineral, animal, vegetal o sintético. Su formulación suele centrarse en el aporte de los nutrientes principales que requieren los cultivos, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio.
En contraste, los fertilizantes orgánicos provienen exclusivamente de fuentes naturales. Su uso tiene como objetivo mejorar la calidad del suelo mediante la incorporación de nutrientes esenciales y materia orgánica. A diferencia de los fertilizantes químicos, no contienen sustancias sintéticas que puedan causar daños al medio ambiente o a los seres vivos, lo que los convierte en una opción más amigable con los ecosistemas.
Los dueños de La Cosmopolitana, fieles a su compromiso ambiental, se muestran a favor del uso de alternativas que, como este tipo de fertilizantes, significan una práctica amigable con el entorno. En este sentido, la empresa cuenta con diversas certificaciones que aseguran la sostenibilidad de sus procesos de producción.