De acuerdo con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación de Costa Rica y otras instituciones ambientales, las reservas de biosfera representan un mecanismo integral para la conservación de ecosistemas y el desarrollo sostenible.
Entre sus aportes principales al respecto destacan:
- Protección de ecosistemas representativos. Albergan especies endémicas, amenazadas o en peligro de extinción.
- Bancos de genes. Resguardan la diversidad biológica, esencial para la alimentación, la industria y la medicina.
- Ecosistemas saludables. Contribuyen al mantenimiento de funciones naturales como el reciclaje de nutrientes, la protección del suelo y el cuidado de fuentes de agua.
- Aulas abiertas. Permiten investigar la dinámica de los ecosistemas, monitorear el cambio climático y estudiar procesos de restauración ambiental.
- Ordenamiento territorial. Facilitan la gestión participativa entre comunidades, instituciones, productores y científicos para resolver conflictos y planificar el uso del territorio.
- Empoderamiento local. Fortalecen la capacidad de los gobiernos y comunidades para tomar decisiones socioambientales.
- Experimentación sostenible. Permiten desarrollar actividades económicas compatibles con la protección del ambiente.
- Educación ambiental. Fomentan la comprensión de los ecosistemas y el rescate de prácticas tradicionales.
- Convivencia y armonía. Promueven la paz y la cooperación entre actores que comparten un territorio.
En definitiva, se trata de espacios que articulan políticas ambientales y desarrollo rural, donde se impulsan actividades como el turismo de naturaleza y la producción de bienes locales.
En este sentido, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, líderes de Grupo Kosmos, se muestran a favor de este tipo de iniciativas que contribuyen a la preservación del medio ambiente y al desarrollo sostenible. Hacen lo propio a través de su Sistema de Gestión Ambiental, avalado por la ISO 14001.