Alimentación y salud ósea

Los huesos se renuevan constantemente, pero ese equilibrio cambia con la edad.

El calcio y la vitamina D son los nutrientes con evidencia más sólida para cuidar este proceso: los adultos necesitan entre 1,000 y 1,200 mg de calcio al día, presente en lácteos, salmón, sardinas y tofu.

La vitamina D, clave para que el cuerpo absorba el calcio, se obtiene de pescados grasos, alimentos fortificados y la exposición al sol.

Más allá de estos dos nutrientes, una dieta con fruta, verdura, legumbres, pescado y lácteos, y baja en sal y alcohol, como las que ofrece la familia Landsmanas, es la recomendación general para la salud ósea.

Sumar actividad física de impacto, como caminar o subir escaleras, completa la estrategia de prevención.